El fraude electrónico se refiere a cualquier tipo de actividad fraudulenta que se lleva a cabo utilizando dispositivos electrónicos, como computadoras, teléfonos móviles, o internet. Este tipo de fraude tiene como objetivo obtener dinero, información personal o acceso a cuentas bancarias, entre otros, de manera ilegal, utilizando técnicas de engaño, manipulación o explotación de vulnerabilidades tecnológicas.
Algunos ejemplos comunes de fraude electrónico incluyen:
Fraude en compras en línea:
Este tipo de fraude ocurre cuando los estafadores venden productos falsos o inexistentes a través de sitios web, o bien, obtienen el pago sin entregar el producto o servicio prometido.
Fraude en cuentas bancarias:
Los delincuentes pueden robar acceso a cuentas bancarias en línea utilizando técnicas como el phishing o el malware, para luego vaciar la cuenta o realizar transacciones no autorizadas.
Fraude en redes sociales:
Los estafadores utilizan las redes sociales para engañar a las personas con concursos falsos, solicitudes de ayuda, o incluso para crear perfiles falsos y pedir dinero o información personal.