El Modelo de Equidad Territorial (MET), establecido por el COOTAD, busca garantizar que los Gobiernos Autónomos Descentralizados (GAD) cuenten con los recursos necesarios para ejercer sus competencias exclusivas, mediante un sistema de transferencias basado en criterios técnicos, demográficos, fiscales y de gestión. Esta herramienta tiene como finalidad alcanzar la equidad territorial en el acceso a bienes y servicios públicos, sin importar la ubicación geográfica de los ciudadanos.
El MET, en vigencia desde 2011, se financia con el 21% de los ingresos permanentes y el 10% de los ingresos no permanentes del Presupuesto General del Estado (PGE). La fórmula de distribución considera dos componentes: un monto base fijo (Monto A), y un monto variable (Monto B), que se reparte considerando siete criterios establecidos en la Constitución, como el tamaño poblacional, las necesidades básicas insatisfechas, el esfuerzo fiscal y el cumplimiento de metas de desarrollo.
Sin embargo, a pesar de su diseño técnico y su aparente enfoque redistributivo, la aplicación del MET se ha visto seriamente afectada en los últimos cuatro años debido a que el Ministerio de Finanzas no ha cumplido con la asignación oportuna ni total de los recursos a los GAD. Esta situación ha generado grandes limitaciones en la gestión municipal, especialmente en aquellos territorios que dependen en gran medida de estas transferencias para cubrir sus necesidades básicas insatisfechas.