El Sistema Financiero Nacional (SFN) de Ecuador está compuesto por instituciones que facilitan la circulación de recursos monetarios, como bancos y cooperativas de crédito, con el objetivo es mantener la estabilidad financiera y fomentar la confianza para el crecimiento económico, mediante la distribución de fondos entre ahorradores y solicitantes de crédito. El SFN se divide en tres sectores: público, privado y popular y solidario, lo que asegura una cobertura diversa y accesible para todos los sectores de la economía.
El sector financiero público, representado por entidades como el Banco de Desarrollo del Ecuador (BDE), juega un papel crucial en la transformación económica.
La descentralización de recursos a los Gobiernos Autónomos Descentralizados (GAD) es otro aspecto clave del SFN, buscando mejorar la calidad de vida de los ciudadanos y asegurar una distribución equitativa de los recursos entre las diferentes regiones del país. A través del Modelo de Equidad Territorial (MET), se asignan recursos a los GAD basados en criterios como población, densidad y necesidades básicas insatisfechas, promoviendo así un desarrollo más inclusivo y balanceado en todo Ecuador.